16 noviembre 2012

UN JUEGO PARA PENSAR



Hace un tiempo que deseaba compartir con ustedes este video que una amiga me recomendó hace meses. Entonces fue muy importante para mí, y luego de los acontecimientos de las últimas semanas, lo ha sido aún más. Esperaba subirlo un día como hoy, viernes, cosa que pueden guardarlo y verlo por la noche al llegar a casa, o en cualquier momento del fin de semana, son apenas quince o veinte minutos que se pasan en un suspiro.

Esta encantadora y locuaz mujer, Jane McGonagall, es una diseñadora de videojuegos, que luego de sufrir una conmoción severa se vio en la necesidad de permanecer mucho tiempo casi postrada en cama. Esto la sumió en una profunda depresión que casi la llevó al suicidio. Entonces, en un momento de iluminación, se le ocurrió que podría usar sus habilidades como diseñadora para crear un juego "Super Mejor", el mismo que no solo la ayudó a ella, sino a millones de personas alrededor del mundo. 

La posibilidad, aún más, el hecho de que una conmoción, una situación traumática, pueda hacernos más fuertes, más decididos a ser felices, a luchar por lo que amamos, valorar lo que en verdaderamente importa, es impresionante, y espero que puedan disfrutarlo tanto como yo. Conozco personas increíbles que son la prueba viviente de ello.

El video, una vez iniciado, tiene la opción de escoger los subtitulos en muchos idiomas, entre ellos el español, así que no habrá problema para entender cada palabra.

Les deseo un gran fin de semana.

13 noviembre 2012

UNA NUEVA AVENTURA

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Hola, amigos, quiero darles las gracias por todos sus sabios consejos en la entrada respecto a mis dudas sobre la publicación en Amazon. Sus palabras, sus ofrecimientos de ayuda, los datos, todo, absolutamente todo, lo tengo muy, muy presente y espero aplicarlo pronto.

Respecto a otras novedades, quería contarles que he abierto un nuevo blog, que llevaré en paralelo con este, para poder comentar allí algunas noticias referidas justamente a esta aventura, la de escribir, y me encantaría tenerlos por allí.

Le he puesto por nombre: Entre letras: Pluma y pergamino, porque de eso se trata, de estar entre letras, con amigos y musas juguetonas. Me encantará tenerlos por allí, solo he subido una entrada para avisar de una importantísima actividad del Club de las Escritoras, pero confío en que pronto pueda compartir más cosas con ustedes referidas a este mundo tan querido.



                                                                  El enlace es ESTE.

Apenas empiezo, hay mucho por hacer, pero allí vamos, serán más que bienvenidos y me alegrará compartirlo con ustedes. Como un favor especial, ya que el querido y con frecuencia odiado Blogger sigue sin avisar las actualizaciones de este blog, les rogaría que pasen la voz entre los amigos comunes cuando tengan tiempo. Mil gracias desde ya por su amabilidad y por la compañía, por estar siempre allí.


08 noviembre 2012

CONSEJO, AYUDA, UN SALVAVIDAS, ETC...



Esta es una entrada para, tal y como pongo en el título, pedir ayuda, consejo y todo lo que se les ocurra. De modo que expongo mi caso y a ver qué me dicen, porque estoy hecha un enredo y no dudo de que podrán echarme un cable.

Resulta que, como saben, me encanta escribir, lo he hecho desde hace tiempo, aunque tardé un poco en tomármelo en serio, fue por un tiempo un pasatiempo, un escape en medio de las obligaciones del día a día, pero desde hace unos años esto cambió, porque lo mismo que muchas otras personas que también aman este arte, me he visto arrastrada por la pasión de contar historias, y espero que esto nunca cambie.

Ahora, hasta allí nada nuevo, pero a lo que voy es a que toda persona que guste de escribir, quiere también compartir sus creaciones con el mundo, y es por eso que, a pesar de mi timidez, desde hace un tiempo decidí empezar a subir la primera historia que logré terminar para compartirla con ustedes. Dime si es amor es una novela a la que le tengo muchísimo cariño y que escribí a trompicones, a modo de juego, pero que significa mucho para mí, y les agradezco muchísimo por leerla, por contarme qué les parece; el leer sus comentarios me hace una ilusión tremenda.

Entonces, comprenderán que una siempre debe ir por el siguiente paso, avanzar, y así fue como a principios de año se me ocurrió la idea de escribir una novela romántica histórica, un género que siempre me ha gustado mucho. Estoy muy satisfecha con el resultado, creo que aún tengo mucho que mejorar, pero aún así me gusta cómo quedó y la tengo durmiendo el sueño de los justos desde entonces en tanto sigo con la siguiente. Hace unos meses, sin embargo, una amiga encantadora me hizo el favor de maquetarla y diseñar una portada preciosa para ella, así que me pregunté; ¿y ahora qué hago?

Tras mucho indagar, de aquí para allá, he decidido, o estoy en vías de ello, y de allí que necesito su ayuda, que voy a publicarla en un portal digital, Amazon, y aunque no estoy del todo segura acerca de cómo hacerlo, qué tal me irá, y tal, no temo, porque el temor es peligroso, nos paraliza y nos impide hacer muchas cosas que amamos, y de ninguna manera quiero que algo así ocurra con esta historia. He indagado por grupos en Facebook, algunos blogs, y según sé, hay que andar con pies de plomo y mucha seguridad cuando te decides a dar este paso.

Mi pregunta es, si alguien puede contestarla, ¿creen que es buena idea? Y algo muy importante que me ronda, he pensado que podría dar la historia a un número determinado de personas, que cuenten con tiempo y ganas, claro, para que la lean y me den su opinión, alguna reseña, y entonces, subirla a la plataforma (lo escribo y tiemblo). 

El nombre de la novela es En busca de un hogar, y como dije, está ubicada en un periodo de la historia que me encanta, finales de la era Victoriana e inicios de la Eduardiana, aunque se centra en una historia de amor, con toques de humor, y algo de intriga, que nunca viene mal.

Esta es una de las imágenes que hizo mi amiga para la novela, que desde luego no usaré en Amazon porque no cuento con el derecho de las fotografías (odiaría que Dan Stevens me demande), pero se las dejo para que se den una idea de qué va la cosa.



¿Y bien? ¿Consejos? ¿Ideas? ¿Salvavidas? Mil gracias desde ya.


01 noviembre 2012

RESEÑA: SENTIDO Y SENSIBILIDAD




Hoy toca una reseña que tenía pendiente hace algún tiempo. ¿Recuerdan el Club Jane Austen? Esta iniciativa pertenece a Carmen, para conmemorar el Aniversario del nacimiento de Jane, en diciembre, pero, debido a la gran acogida que ha tenido su idea, las entradas se irán subiendo hasta la fecha límite.

Por mi parte, cuando debí pensar en una historia para reseñar, desde luego que la primera que vino a mi mente fue Orgullo y Prejuicio, que como saben es mi favorita, pero luego de pensarlo un poquito, decidí optar por Sentido y Sensibilidad, ya que también me gusta mucho y es una con la que de alguna u otra forma, siempre termino relacionada. Cuando hice el test de a qué heroína me parezco, el resultado fue Marianne Dashwood, y aunque le tengo un respeto reverencial a toda la obra de Austen, la única a la que me he atrevido a “tocar”, ha sido esta, justamente en relación a ese personaje.

Así que a veces el inconsciente manda, y esta es una de esas ocasiones, así que vamos por la reseña.

Primero, para quienes desconozcan su argumento, una pequeña sinopsis.



A principios del siglo XIX, la señora Dashwood enviuda y se queda con sus tres hijas, Elinor, Marianne, y Margaret. En teoría, el hijo mayor del primer matrimonio del señor Dashwood debía encargarse de que no les faltara nada, pero es un hombre débil de carácter, egoísta, con una mujer aún más mezquina, y esta influye para que les conceda una renta menor de lo que hubiera sido justo, por lo que deben dejar las comodidades a las que están acostumbradas y aceptar la oferta de un pariente lejano para ocupar una casita.

Acerca de las hermanas Dashwood, es importante mencionar que Elinor, la mayor, es una joven cariñosa, preocupada siempre por el bien ajeno, realista y antepone la lógica antes que dejarse llevar por la pasión. Todo lo opuesto a Marianne, que actúa muchas veces sin detenerse a pensar, dejando que su extrema sensibilidad la guíe, no siempre con muy buenos resultados.  Margaret, la pequeña de apenas trece años, muestra una gran energía y es en sí un personaje encantador que apenas va perfilando su carácter.

Ahora, es importantísimo comentar que antes de dejar su antiguo hogar, llega a sus vidas Edward Ferrars, hermano de su cuñada, un joven algo tímido, honorable, muy justo y generoso que entabla pronto amistad con las jóvenes Dashwood, especialmente con Elinor, por quien veremos pronto que se siente profundamente atraído, y aún cuando ella es muy buena enmascarando sus sentimientos, es obvio que resulta correspondido, si bien no se hace ninguna promesa o propuesta antes de que ellas deban enrumbar a su nueva casa.



Por su parte, Marianne se relaciona con un joven aparentemente encantador, Willoughby, quien parece ser el complemento perfecto para su espíritu soñador. Esta suerte de relación ocasiona que no le muestre mayor interés al Coronel Brandon, un hombre recto y torturado por ciertos recuerdos del pasado, que muestra de inmediato un profundo afecto por la joven.

Desde allí, podemos ver el desarrollo de los acontecimientos en las vidas de las hermanas Dashwood, sus penas y alegrías, así como también todo lo que les rodea.

Ahora, pasada la pequeña sinopsis, y mil disculpas por extenderme, mi opinión personal respecto a la obra.

Generalmente se acostumbra relacionar el título de la obra, Sentido y Sensibilidad con los caracteres de Elinor y Marianne, y aún cuando es algo bastante obvio y con lo que estoy de acuerdo hasta cierto punto, también es cierto que a veces no todo es lo que parece. El que Elinor sea una joven muy contenida emocionalmente y práctica a raíz de la necesidad, no significa que no sea poseedora de una profunda sensibilidad, y creo que Marianne, a pesar de que con frecuencia se deja llevar por el corazón, admira en gran medida la virtud de su hermana y en la obra podemos ver un momento crucial en el que muestra es perfectamente capaz de obrar de una forma lógica y sensata.



Es impresionante pensar que Jane escribió este libro con apenas diecinueve años, porque no solo nos regala una obra bien escrita, aguda y realista respecto a la época en que está ubicada, sino que  profundiza en las emociones humanas de forma impresionante, lo que más me gusta. Como pongo más arriba, nada es lo que parece, y no es sencillo tomar partido sobre qué es lo mejor, si dejarse llevar por el corazón o por la razón. En lo personal, creo que un equilibrio sería lo ideal, pero resulta muy complicado, como todos debemos haber experimentado en algún momento de nuestras vidas. Quizá ese sea uno de los  mayores méritos de Jane, que logra una conexión inmediata con el lector, más allá del tiempo.

Esta obra es, a mi parecer, brillante, invita a reflexionar, y muestra de forma exquisita el talento de Jane Austen.

Para terminar, se me ocurrió volver a subir un pequeño escrito que alguna vez compartí por aquí, relacionado con Marianne y su mundo interior. Ha sido un verdadero placer participar de este evento en honor a Jane.



SENSIBILIDAD

Marianne creyó alguna vez que lo sabía todo, o casi todo, y que aquellas pequeñas lagunas de su ignorancia podrían ser fácilmente ocupadas por su más que fértil imaginación.

Tuvo la plena seguridad, alguna vez, de que solo una voz podría emocionarla hasta las lágrimas al recitar un poema, pero descubrió muy pronto que existía otra, una muy distinta a la que no le prestó en su momento la debida atención, la misma que conseguía hacerla retener el aliento en un momento de angustia, de pensar tan solo en que no la oiría más.

Ella, en el infinito dramatismo que a veces la embargaba, aprendió que no solo con las lágrimas es posible demostrar nuestros más profundos sentimientos.

Conoció el placer del silencio compartido, que muchas veces sustituía con gracia y encanto a las carcajadas de la juventud, vacías con frecuencia de esa sensación real y auténtica que solo la completa confianza otorga.

Comprobó, admirada, que sin importar cuánto tiempo pasara, la lealtad y el amor más ferviente pueden permanecer intactos. Y no lo descubrió en un libro, o en historias contadas por damas alrededor de un juego de té, sino en la vida diaria.

Aún en los momentos difíciles, cuando su temperamento la superaba y creía que ninguna de esas palabras dichas en un arranque de furia merecían perdón, agradecía infinitamente por la sabiduría y bondad del ser generoso que otorgaba el suyo sin recriminaciones, instándola sin necesidad de ello a no caer nuevamente en los mismos errores.

Si en algún momento dudó de la pasión contenida tras el semblante reservado del hombre al que entregó su futuro, se regocijaba ahora por su error, y anhelaba cada momento a solas, contando las horas para esos lapsos de tiempo en los que cada susurro era más valioso que todas las palabras dichas en voz alta.

Marianne, que descubrió muy pronto que su ignorancia sobrepasaba ampliamente todas sus estimaciones, se animaba a sí misma con la plena seguridad de que jamás, ni en sus más locas fantasías, o en los libros de cabecera, hubiera podido encontrar a un maestro más atento y digno de su amor como el que le acompañaba en el agradable camino del aprendizaje.