11 noviembre 2014

LA LOCA DE LA CASA: ROSA MONTERO



Este libro es una novela, un ensayo, una autobiografía. La loca de la casa es la obra más personal de Rosa Montero, un recorrido por los entresijos de la fantasía, de la creación artística y de los recuerdos más secretos. Es un cofre de mago del que emergen objetos inesperados y asombrosos.

La autora emprende un viaje al interior en un juego narrativo lleno de sorpresas. En él se mezclan literatura y vida en un cóctel afrodisíaco de biografías ajenas y autobiografía novelada. Y, así, descubrimos que el gran Goethe adulaba a los poderosos hasta extremos ridículos, que Tolstoi era un energúmeno, que Montero, de niña, fue una enana, y que, con veinte años, mantuvo un estrafalario y desternillante romance con un famoso actor. Pero no deberíamos fiarnos de todo lo que la autora cuenta sobre sí misma: los recuerdos no son siempre lo que parecen.

 Un libro sobre la fantasía y los sueños, sobre la locura y la pasión, sobre los miedos y las dudas de los escritores, pero también de los lectores. La loca de la casa es, sobre todo, la tórrida historia de amor y salvación que hay entre Rosa Montero y su imaginación.



Cuando me obsequiaron este libro, me pregunté si había algún mensaje oculto en el título, pero no, no se trataba de ninguna alusión personal, aunque hubiera estado muy bien dada. En realidad, no sabía nada de él, pero tan solo con leer la sinopsis supe que él y yo nos íbamos a llevar bien. 

La loca de la casa es un libro de Rosa Montero, la autora española tan conocida, que con esta obra nos muestra su lado más personal e íntimo, ese que la lleva a escribir, y con el que podemos sentirnos tan identificados los que amamos coger el lapicero y plasmar en palabras lo que sentimos.

Este libro no es solo una novela, también una especie de autobiografía, donde nos adentramos en los recuerdos de la autora; ella nos cuenta su proceso de creación, todo salpicado con increíbles anécdotas de otros conocidos escritores. Descubrimos, por ejemplo, que el gran Goethe sacrificó de algún modo su obra al preferir vivir en los placeres de la corte, que Tolstoi no tenía precisamente un carácter encantador, y así muchos otros datos interesantes.



Cada capítulo nos sorprende con alguna cosa que no esperábamos, un dato que oímos alguna vez, y seguro olvidamos, comprobando, al menos a mí me ha pasado, que en cada párrafo hay mucho de nuestros propias formas de ver la vida. Hay mucho de fantasía aquí, muchas metáforas, juegos, ilusión... Creo que Rosa Montero se lo pasó fenomenal escribiendo este libro, se habrá divertido inventando las historias más increíbles que, cosa curiosa, tienen una base de verdad. Después de todo, ¿no es acaso la ficción una forma de interpretar la realidad?

El título hace referencia a una frase de Santa Teresa de Jesús, quien decía: "La imaginación es la loca de la casa", y resulta más verdadero que la verdad misma, porque es este frenesí, esta falta de lógica, la necesidad de dejarse llevar por las ideas al escribir, lo que convierte a los escritores, en eso, escritores.

Les aseguro que esta es lectura ligera, y al mismo tiempo, muy inteligente, de esas que tanto te entretienen como te dejan pensando. La recomiendo muchísimo, toda persona que disfrute leer la apreciará en su gran dimensión.

02 noviembre 2014

RETRATO DE UN MATRIMONIO: NIGEL NICOLSON



El matrimonio en cuestión es el que formaron los escritores ingleses Vita Sackville-West y Harold Nicolson. Fue un matrimonio excéntrico, anti convencional, escandaloso para la época. Vita era una aristócrata, íntima amiga de Virginia Woolf –quien se basó en ella para crear al personaje protagonista de Orlando–, novelista y apasionada de la jardinería. Con su marido, restauraron y transformaron los jardines de la mansión Sissinghurst Castle, en el condado de Kent, hoy propiedad del National Trust. Aunque fue siempre un matrimonio bien avenido y tuvieron dos hijos, Nigel y Benedict, ambos eran bisexuales y tuvieron una vida sentimental paralela y tumultuosa. Este libro recoge, por una parte, una autobiografía que Vita dejó inconclusa a su muerte, en 1962, y que se escribió en un momento de crisis matrimonial, cuando la escritora vivía una intensa relación con Violet Treyfusis. Por otra, incluye el relato de Nigel Nicolson, el hijo mayor de la pareja, sobre la relación y los avatares de sus padres.

Retrato de un matrimonio es la historia de una pareja, pero a través de sus ojos se perfilan los hombres y mujeres que formaban parte del grupo de Bloomsbury y descubrimos así el lado más insólito de la Inglaterra de principios del siglo XX.



Hoy vengo con una reseña, digamos, reciclada, por usar una expresión, aunque no me gusta mucho relacionar esa palabra con los libros. Pero bueno, decía que es reciclada porque la compartí hace mucho tiempo en mi otro blog; pero recientemente me vi inmersa en la lectura de este libro, otra vez, y se me ocurrió que podría compartirla también por aquí a fin de que quienes no la leyeron entonces o son nuevos por estos lares, puedan recibir esta recomendación que, les aseguro, es muy merecida porque se trata de un libro maravilloso y, me parece, no tan conocido como debería. Mi historia con este libro es un poco extraña, como son las mejores, creo. Lo encontré por casualidad, de segunda mano, sin cubierta y, por ende, sin sinopsis; el título se me hizo extraño, estuve a punto de dejarlo pasar, pero me ganó la curiosidad, le di una hojeada y descubrí encantada que tenía algunas fotografías que me parecieron hermosas. Hasta allí estaba convencida de que eran motivo suficiente para comprarlo, pero entonces vi una fotografía en particular, la de Virginia Woolf y tuve que hacerme con él, todo lo relacionado con esta autora me llama muchísimo la atención.

 Luego, al ponerme con él descubrí que la historia que encierra es muy interesante, porque como ven en la sinopsis el tema que trata es curioso y bastante complejo. Debe de ser muy difícil escribir acerca de tus padres y ser imparcial, o tanto como es posible, pero siento que Nigel Nicolson lo hizo de forma fantástica; por cierto que él fue precisamente autor de una biografía de Virginia Woolf.

El libro está estructurado de forma que contamos con un prólogo y luego se intercala la narración de la propia Vita Sackville-West, en forma de una autobiografía no terminada, con las acotaciones de su hijo Nigel. Él cuenta en un inicio que cuando su madre murió encontró esas anotaciones en su estudio y pensó mucho acerca de qué hacer con ellas, pero decidió esperar a que su padre y otra importante protagonista de la historia, Violet Trefusis, fallecieran, para compartirla con el mundo.



Vita decidió empezar a escribir acerca de su vida cuando se encontraba en el periodo más importante de su vida; contaba con veintiocho años, estaba casada y tenía ya dos hijos. En esa época se vio en una encrucijada; quedarse con su familia, o fugarse con su amante, Violet Trefusis, que estaba también casada por esa época. De modo que esta situación fue una suerte de disparador para que se volcara a escribir sus memorias, desde su infancia. Así podemos conocer desde el fondo cómo era la vida en su época, la mentalidad de las familias aristocráticas y el desarrollo de una mente tan rica como la suya (Vita fue una escritora y  reconocida amante de la jardinería). Conocemos acerca de sus romances, en particular el que sostuvo con Violet y con el que llegaría a ser su esposo, Harold, un personaje muy interesante y que, lo mismo que su esposa, ocupó un puesto importante en su tiempo.
   
Harold y Vita eran bisexuales, tuvieron una serie de relaciones con hombres y mujeres a lo largo de sus vidas, tanto estando solteros como casados, por lo que insisto en que esta es una historia muy compleja. Lo usual que se podría pensar es que era todo muy retorcido, quizá, al menos yo lo pensé, pero según leía no pude menos que entenderlos, o al menos comprender el por qué de sus actos, y creo que en eso radica la buena pluma de Nigel Nicolson. Él no juzga el extraño matrimonio de sus padres, no los excusa, y mucho menos usa este libro para exorcisar demonios, como se le acusó en algún momento; él simplemente nos presenta una historia apasionante y nos lleva de la mano para conocer a un matrimonio fuera de lo común, que se mantuvo sólido durante cincuenta años y que marcó historia.

Obviamente, es un libro más que recomendado, imperdible.


Comparto una frase del libro que adoré porque menciona a Virginia Woolf, amiga de la familia, que por cierto dedicó Orlando a Vita; creo que Nigel Nicolson ha resumido en pocas palabras la mujer que fue:
  
 «Virginia Woolf es el ser humano más admirable que he tenido la oportunidad de conocer»

26 octubre 2014

A TROMPICONES: MIRJAM PRESSLER



Thomas, un muchacho de quince años, es un minusválido que debe caminar con muletas y un aparato en sus piernas. Acomplejado por su defecto físico, no deja de mortificarse. Pero los problemas que sufre su familia, en especial su hermano pequeño Frieder, acosado por la amenaza del fracaso escolar, le harán tomar conciencia de que sus dificultades no son insalvables. Como le dice un compañero de estudios, "vosotros los minusválidos creéis tener la exclusiva del sufrimiento". Así, no tardará en aprender que existen en la vida padecimientos mucho peores que su tara física.



Cuando este libro llegó a mis manos empecé a buscar información acerca de él y en especial acerca de su autora, Mirjam Pressler; pero es poco lo que logré averiguar. Quizá el dato más curioso que encontré fue el que me hizo llegar una amiga, que me comentó que había leído a la autora y que le gustó, pero que sus libros le parecieron un tanto tristes. Con ese dato en mente, y una sinopsis que no terminaba de convencerme, empecé la lectura de A trompicones, y puedo decir que ha sido un corto viaje muy profundo y  un tanto descorazonador en un inicio, pero que remonta en el final con el toque preciso de esperanza que toda vida necesita.

Thomas tiene quince años y nació con una malformación congénita que le impide caminar con normalidad; debe usar muletas y aparatos para poder desplazarse y se ve dependiente de los demás para tareas tan sencillas como ir a la escuela, o visitar a su abuelo, lo que le provoca cierta amargura y un estado constante de insatisfacción; aún más, es notorio durante casi todo el libro que de alguna forma busca culpar al mundo por sus circunstancias y se escuda en sus problemas para confrontar siempre a quienes lo rodean. Y no que no tenga motivos para sentirse desdichado más allá de sus problemas físicos; su familia no es precisamente una muy simpática. Padres física y emocionalmente ausentes que, o bien se entregan al trabajo para escapar de la difícil situación en casa, como hace el padre, o sencillamente se convierte en una especie de verdugo de sus hijos con una falsa actitud de preocupación que en verdad le sirve para enmascarar sus propios sufrimientos, como es el caso de la madre.

Thomas pasa buena parte del libro en un constante estado de autocompasión que confieso encontré un tanto exasperante, pero que se hacía menor al pensar en el hecho de que se trata de un personaje muy joven, que sufre, no encuentra su lugar en el mundo, y se ve aislado de quienes deberían ser su mayor apoyo en una etapa tan difícil de su vida. Quizá el único ser del todo noble y desinteresado que convive con él y que le muestra un cariño sin condiciones es Friederer, su hermano pequeño, pero este personaje carga con sus propios demonios pese a su corta edad. Friederer es un chico hermoso, en apariencia perfecto, pero no destaca por su inteligencia, y su gran timidez le lleva a encerrarse en sí mismo, lo que genera una serie de dificultades para él que lo llevarán a un punto de no retorno. Estamos entonces ante una situación imposible que se presenta de golpe para la familia de Thomas y de la que todos tendrán que aprender algo, y decidir si están dispuestos a continuar o darse por vencidos.

Creo que pese al aire de tristeza que inunda las páginas de este libro, es imposible no sentirse idenfiticados con algún personaje, con las circunstancias, o la vida en familia que se nos muestra, y es duro porque nunca resulta agradable enfrentarnos a malos recuerdos o personajes que nos obligan a ver dentro de cada uno, pero también es una gran lección para aprender a superar los problemas y conferirles la importancia que merecen sin permitir que nos frenen en el camino de la vida. Recomiendo mucho esta historia para cualquier edad y cualquier momento, es muy corta, se lee en un suspiro y te deja reflexionando, algo que siempre se agradece.


20 octubre 2014

EL RESCATE: NICHOLAS SPARKS




El bombero voluntario Taylor McAden se siente empujado a asumir grandes riesgos para salvar vidas, no importa si se trata de fuegos incontrolados o accidentes mortales. Sin embargo, hay algo a lo que Taylor si tiene miedo: enamorarse. Cuando una tormenta feroz llega al pueblo donde vive Taylor, Denise Holton tiene un accidente cuando su coche patina y se sale de la carretera. La joven, que viajaba con su hijo de cuatro años, un niño con dificultades de aprendizaje severas, queda inconsciente y sangrando. Cuando Denise despierta, tiene que enfrentarse con una terrible noticia: Kyle ha desaparecido. La búsqueda del niño hace que Taylor y Denise acaben por conocerse y establecer un vínculo muy fuerte. Taylor se verá arrastrado a la posibilidad de ser el el rescatado en esta ocasión: rescatado de una vida sin amor.



Ay, Nicholas Sparks. Quien lo haya leído o visto alguna adaptación de su obra al cine sabrá el porqué de mis reparos a empezar sus libros. No que piense que no me puedan gustar; al contrario, Sparks tiene un estilo muy bueno y que siempre consigue engancharme a sus historias, el problema es que tiene también una tendencia muy marcada a sorprender al lector con acontecimientos que pueden resultar un poco dolorosos, sea prescindiendo de un personaje principal, o descubriendo hechos que nos descuadran un tanto en la lectura por inesperados y, repito, dolorosos. Y bien visto, esto no es precisamente malo, o un problema en sí, en primer lugar porque Sparks no es considerado un autor de novela romántica en realidad, sino sentimental, y por otra parte, ¿no es así la vida? La vida no es justa, no siempre es bonita y, nos duela o no, debemos enfrentarnos siempre a sucesos tristes. 

En El rescate, Sparks abre la historia presentándonos a la protagonista, Denise, una joven madre soltera que no solo debe lidiar con la crianza de su pequeño hijo sola, sin familia y con escasos recursos, sino que desgraciadamente se enfrenta a los serios problemas de aprendizaje y comunicación que su niño presenta. Este es un punto que destaco de la novela y es que, si bien es fácil suponer que estamos frente a una historia enfocada en el romance, esto no es así. El romance es importante, claro, pero como una vía, un vínculo que une a los protagonistas, pero que no deja de ser un punto más de la historia y que se desarrolla con los muchos otros que el autor nos presenta. Obviamente, Sparks se documentó mucho acerca de los problemas del habla y comprensión en los niños porque comparte mucha información al respecto, y lo hace de forma clara, nada técnica, como si deseara que llegara a sus lectores y estos pudiéramos comprender cuán difícil es la vida para chicos que sufren estos problemas, así como para sus padres y lo entregados que están ellos para ayudarles a superar los escollos que esto les genera en sus vidas. 



Y así como parte de la historia gira alrededor de Denise y su hijo, tenemos también a nuestro protagonista, Taylor, un hombre que aparenta no tener mayores problemas. Se nos presenta como un miembro querido de su comunidad, con una madre amorosa, un negocio floreciente y una inclinación admirable por ayudar a los demás. Hasta allí todo bien, un ciudadano modelo y cuando vemos la forma en que se acerca a Denise y el cariño que desarrolla por su hijo, creemos que sin duda todo irá bien, que nuestra heroína al fin ha encontrado alguien con quién compartir sus cargas y conocer el amor. Pero, como mencionaba más arriba, esta es una novela de Sparks y las cosas no son tan sencillas porque la vida no lo es. Taylor esconde un hecho del pasado que explica en gran medida esa obsesión por cuidar a quienes le rodean y que lo lleva, a veces, a exponerse más de lo necesario al peligro; y es un hecho triste, muy triste, que tanto hace que sientas compasión por él como no puedes evitar encontrar un tanto frustrante que no se atreva a reconocer sus problemas. 

Creo que lo que más he disfrutado de esta novela, sin que sea mi favorita del autor, es el hecho de que se trata de una historia real y madura; es fácil sentirse identificado con el accionar de los personajes porque, o alguna vez has sido como ellos, o conoces a alguien que lo es, y ello crea una conexión muy especial. Con esta novela se sufre, se ríe, se aprende; en fin, inspira muchas emociones, y creo que es lo mejor que puede regalarnos un libro, así que lo recomiendo mucho, tanto si son admiradores de Sparks, como si desean  estrenarse con su obra.