Holly Golightly es quizá el personaje más seductor personaje
creado por ese maestro de la seducción
que fue Truman Capote. Atractiva sin ser guapa, tras rechazar una carrera de
actriz en Hollywood, Holly se convierte en una estrella del Nueva York más sofisticado;
bebiendo cócteles y rompiendo corazones. Parece ganarse la vida pidiendo suelto
para sus expediciones al tocador en los restaurantes y clubes de moda, y vive
rodeada de los tipos más disparatados, desde un mafioso que cumple condena en
Sing Sing al que visita semanalmente, hasta un millonario caprichoso de
afinidades nazis, pasando por un viejo barman secretamente enamorado de ella.
Empecé la semana dispuesta a estrenarme con Irène Némirovsky y su Un Niño prodigio, pero ya saben cómo son los dioses lectores, que nos dan algunas sorpresas que cambian nuestras intenciones, y esto ocurrió cuando, tras un tiempo de búsqueda, y cuando menos lo esperaba, di con un libro al que llevaba un buen tiempo buscando; Desayuno en Tiffany´s, de Truman Capote. Al dar con él no pude hacer otra cosa que llevármelo a casa y empezarlo de inmediato. Lo leí en tiempo récord y quedé encantada con él, es un libro fantástico, en apariencia sencillo, pero muy complejo en realidad, con muchas aristas que un maestro como Capote supo perfilar al parecer sin dificultad, razones de más para admirarlo.
Antes de dar con el libro, o de saber siquiera que existía, había visto la película, como habrán hecho muchos más. Es difícil oír Desayuno en Tiffany´s, o Desayuno con diamantes, como también se le conoce, y no pensar en la película; aún más, no pensar en Audrey Hepburn, quien interpretó a Holly Golightly, la protagonista de esta historia. Me dijeron con frecuencia que si bien la película logró captar buena parte de la esencia del libro, en verdad se tomó varias libertades y obvió datos importantes, lo que no le restó ningún encanto; pero que no era buena idea empezar a leerlo con los recuerdos de la cinta en la mente. De modo que eso hice, procuré desconectar, no suponer demasiado, y tampoco esperar lo que podría no encontrar. Al final he quedado fascinada por la obra de Capote sin que ello haya cambiado mi opinión de su adaptación; creo que fue maravillosa en su fresca sencillez y me alegra que se tomara las libertades que quizá en esa época fueron necesarias; no le cambiaría absolutamente nada.
Se dice que Capote sugirió, por no decir que ordenó, que se le diera el papel de Holly a su gran amiga, Marilyn Monroe, ya que para él era la mujer ideal para protagonizar su historia, de modo que no se sintió muy contento cuando eligieron a Audrey Hepburn, y si bien, visto con frialdad, tal vez Audrey fuera demasiado hermosa y dulce para darle vida a una no tan bella y algo más aguerrida Holly, creo que hizo un gran trabajo y dotó al personaje de un encanto muy particular; Holly tiene su rostro y expresiones en mi mente, y me alegra que así sea.
La historia de ese aspirante a escritor que vive en un edificio de la gran ciudad y que tiene por vecina a una mujer tan excéntrica como Holly es, no solo divertida, sino esclarecedora. Holly es muy joven, casi una adolescente en realidad, pero ha vivido mucho y ve la vida de forma muy particular; es un poco cínica, pero eso no la convierte en una amargada ni mucho menos, y aunque no está segura de lo que desea, tiene clarísimo lo que no, y se aferra a sus curiosos principios, que al fin y al cabo le funcionan bien a ella, lo que en verdad importa, ¿no? Busca su lugar en el mundo, pero no da con él; de allí que no sea capaz de darle un nombre a ese gato que le sirve de compañía en su apartamento, porque como bien dice, no se pertenecen, solo se aceptan, y no está dispuesta a poseer nada hasta que encuentre ese lugar que le corresponde, uno que sea como Tiffany´s, ese espacio que le confiere la paz que tanto necesita cuando está en medio de sus "horas negras", que son aún peores que la morriña, porque después de todo la morriña es solo tristeza, mientras que las "horas negras" pueden ser aterradoras y ella las ahuyenta con desesperación.
Holly parece vivir una vida soñada, el retrato de la mujer independiente en una gran ciudad como Nueva York, con muchos supuestos amigos y un frenético ir y venir de fiestas y sin mayores responsabilidades; sin embargo, está claro que Capote buscó presentarnos el retrato de una época muy especial en una ciudad que encierra tanto glamour como caos y desenfreno. Con los diálogos entre el aspirante a escritor y Holly, y en particular con las reflexiones de esta última, que son todas joyas, nos devela un dilema existencial tras otro, una búsqueda que parece no tener final y donde te puedes encontrar con absolutamente cualquier cosa. Me sorprendió la sencillez de la narración, la facilidad con que te introduce en la historia, casi como si fueras un participante más en las grandes fiestas de la ciudad o un curioso observador en la extraña rutina de Holly. El final difiere de la película, y aunque pueda no ser el ideal, me parece apropiado para lo que Capote nos mostró durante cada página de su historia.
Bueno, no revelo más porque este es un libro muy cortito y esta edición en particular cuenta con tres relatos más, muy buenos todos y de los que espero hablarles algún día, pero no quiero terminar la entrada sin recomendarles Desayuno en Tiffany´s si es que aún no se han animado con él; les aseguro que no les defraudará.










