13 enero 2010

¿A QUIEN TE PARECES?


Este es un programa muy divertido que me recomendó una amiga para ver a qué celebridad te pareces.

¿Cómo terminé viendo algo así cuando nunca me han llamado la atención esas cosas? Bueno, involucra mi actual obsesión por el Livejournal, el reto de escribir una comedia romántica original y mi imposibilidad de negarme a un desafío. Algún día este orgullo mío me meterá en problemas. Cuando tenga algo más concreto de mi historia la pasaré.

Contrario a lo que esperaba me divertí mucho, me salió Audrey Taotou como primera opción y me pareció tremenda burla porque no me parezco a ella salvo en cabello y piel, a lo mucho ojos, pero de segundo opción me salió otra que no la conozco de nada y así varias más. Lo divertido es que también te salen personas de otro sexo y creo que me lanzaron a Jude Law. Lo he hecho con toda mi familia y nos reímos mucho.

Este es el link para que pasen a Heritage, que así se llama el programa, me cuentan quienes son sus celebridades gemelas ;)

11 enero 2010

¡UNETE AL CLUB!

Tengo un nuevo amor. Su nombre es “Glee” y se ha revelado como la sorpresa de la temporada en lo relacionado a series de televisión, con varias nominaciones al Golden Globe.

¿Qué tiene de especial? Todo.

La trama gira alrededor de un profesor idealista y un grupo de estudiantes que se unen para darle vida al club de música “Glee”.

La mayoría de chicos que se enrolan en el club podrían considerarse los clásicos marginados de la escuela; ya saben, la chica que sueña con ser artista, pero no es precisamente popular; el nerd, que en este caso también es objeto de burlas por andar en silla de ruedas; el muchacho afeminado que se sabe gay pero teme confesarlo; la chica negra con voz de Aretha Franklin; etc.

Ahora, independientemente del hecho de que cada personaje parece pertenecer a un estereotipo, cosa que en realidad no ocurre, también vemos allí a las conocidas animadores y estrellas del equipo de fútbol.

El Show es fresco, divertido y con situaciones realmente increíbles. Vemos los sueños, decepciones y alegrías no sólo de los chicos del club, sino también de los adultos que los rodean.

El profesor, un hombre de primera, que debe lidiar con la dirección y la entrenadora de la escuadra de porristas, Sue, quien no oculta su desprecio por los integrantes del club. La orientadora de la escuela es otro personaje entrañable, eternamente enamorada de Will Shuster, el profesor, pero no puede más que resignarse con ser una buena amiga ya que él está casado con una mujer detestable.

Como decía, la idea parecí en sí un cliché, pero no lo es para nada. Las situaciones no tienen nada que envidiar a las de fabulosas series más conocidas o de mayor presupuesto.

Los actores son prácticamente desconocidos, lo que le da un punto extra, porque resulta fácil identificarse con ellos. Todos hemos sido alguno de esos chicos en la escuela, es casi seguro.

Lo único que podría considerarse negativo es la obviedad del playback, pero resulta fácil de ignorar cuando te ves envuelta por la música; la elección de canciones es muy acertada. Además, creo que es un error que subsanarán con facilidad en las próximas temporadas, porque si algo es seguro es que tendremos “Glee” para rato.

El primer video es uno de mis favoritos con la canción Don’t Stop Believing, que resume el espíritu de la serie.





Este es simplemente hilarante. Kurt, el chico gay, pertenece lo mismo que algunos de sus compañeros al equipo de fútbol y los convence para hacer la coreografía de Single Ladies de Beyoncé en pleno partido; un momento inolvidable.



06 enero 2010

Buffy Vs. Edward

Dios de mi vida, me acaban de pasar este video y hace mucho que no reía tanto, es maravilloso.

Jamás Edward se había visto más patético y Buffy más genial, lo que nos hace pensar en que otra hubiera sido la historia de Crepúsculo si Bella hubiera tenido al menos la décima parte de amor propio.

Ahí está, lamentablemente no pude encontrar la versión subtitulada, pero está más que fácil de entender.

Disfrútenla.


05 enero 2010

ORGULLO Y PREJUICIO Y ¿ZOMBIES?




Probablemente esta sea ya una noticia vieja, pero me enteré hace muy poco y no sería extraño que hubiera otras almas por allí tan ignorantes como yo. El si hubieran preferido o no permanecer en esa ignorancia, bueno, eso ya es algo que podrán comentar luego.

¿Quién no ha leído Orgullo y Prejuicio? ¿Quién no se ha sentido identificada con Elizabeth Bennett? ¿No has soñado alguna vez con encontrar a tu Mr. Darcy? Sospecho que habrá pocas que dirán no a alguna de las preguntas.

Ahora, ¿qué te parece la siguiente imagen? Vas muy feliz caminando por las campiñas inglesas, deseosa de encontrar al objeto de tus afectos para compartir una romántica tarde cuando de pronto todos tus planes se ven interrumpidos por una horda de zombies que corren tras de ti y no precisamente para invitarte a tomar el té.

Pero tú tranquila, no pasa nada, después de todo eres una experta en el arte de la espada gracias a las lecciones aprendidas de tu adorado padre, el Sr. Bennett, que se ha preocupado por que tanto tú como tus encantadoras hermanas puedan rivalizar con los más célebres ninjas.

Este sería a grandes rasgos el argumento de la “adaptación muy libre” del clásico libro que ha escrito Seth Grahame-Smith y fue publicado este año con un éxito rotundo, al menos en el mercado anglosajón.

Por lo que he logrado averiguar, la obra en sí es más bien una reescritura del libro de Jane Auten. Las hermanas Bennett viven con sus padres y tienen la vida que nosotros ya conocemos, con una madre deseosa de encontrarles pretendiente y sujetas a todos los rigores de la sociedad; del mismo modo, su rutina se ve interrumpida por la llegada del Sr. Bingley y el nunca bien ponderado Mr. Darcy, con todos los entuertos que recordamos. Claro que aquí la búsqueda del amor se ve, por decirlo de algún modo, acompañada por el instinto de supervivencia que todo humano en sus cabales mostraría al ser asediado por decenas de seres de ultratumba.

Honestamente, cuando me enteré pensé que se trataba de algún tipo de broma, ¿quién no lo creería? Pero según fui investigando la burla dio paso a la estupefacción, seguida de esa risa nerviosa que siempre me embarga cuando me topo con cosas que no alcanzo a entender, para luego sumirme en un extraño estado de aceptación.

Ya, bueno, la cosa esa existe, ¿ahora qué hago? Bien, antes de entrar en pánico empecé a buscarla en Internet para hacerme al menos una idea más clara acerca de qué podría esperar.

Esta es apenas la frase con la que se inicia la historia:

Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros.

No pude ir más allá, lo reconozco, me ganó el espanto. Siento curiosidad, claro, pero me veo incapaz de leer toda la obra, quizá lo haga algún día, si reúno el coraje.

Pregunté a algunos conocidos que pensaban de esto y recorrí foros en Internet para saber cómo lo había tomado la gente, y las respuestas han resultado más que variadas. Algunos se sienten profundamente ofendidos, otros lo toman como una broma divertida que en su opinión no le hace daño a nadie y hasta hay quienes consideran que resulta una idea genial porque mezcla dos elementos muy apreciados para ellos: romance y zombies ¿? Lo sé, pensé lo mismo.

En todo caso, siempre he pensado que cada quien es libre de hacer y por consiguiente leer lo que bien le parezca, de modo que he optado por tomármelo con tranquilidad y no hacerme mayores dramas al respecto.

Creo que es lo más sabio porque según he oído se prepara la versión fílmica con la actuación estelar de Natalie Portman interpretando a nuestra querida Lizzie y tan sólo de pensar en quién recaerá el papel de Mr. Darcy me toco de nervios, así que más vale irse preparando y adoptar la actitud más Zen posible, ¿no?

¿Qué opinas de todo esto? ¿Lo sabías ya? Si no fuera así, ¿cuál es tu postura luego de salir del shock inicial? Sospecho que la polémica estará a la orden del día.

Por cierto, si alguien desea leer el libro de marras, porque estoy conciente de que el mundo está poblado de personas mucho más valientes que yo, déjame tu correo y con gusto te lo haré llegar, ¿quién sabe? Tal vez me convenzan de echarle también una hojeada.