Estas últimas semanas se vio en mi país un documental hecho por una empresa de publicidad muy conocida, encargado por el Ministerio de Turismo, para destacar las bondades de ser peruano.
Yo, que de por sí estoy muy orgullosa de mi nacionalidad, pues terminé llorando, porque algo se siente cuando ves todas las bellezas de tu patria, algo inexplicable que te llega muy hondo y conmueve, independientemente de cuántas cosas tengamos que mejorar, porque si nosotros mismos no nos valoramos, ¿cómo lo hará el mundo?
La idea del documental ha sido simplemente brillante, y muy, pero que muy divertida.
Resulta que para sorpresa nuestra, existe un pueblito en Nebraska, EEUU, llamado Peru, así sin la tilde, y se les ocurrió, sabios ellos, que siendo peruanos de nombre, justo era mostrarles las bondades de nuestra patria, y así se envió a toda una delegación de personajes conocidos de mi tierra en diversos ámbitos para mostrárselos. Resulta muy gracioso ver llegar a este grupo tan alegre a un lugar en el que debían de parecer unos extraterrestres, como ellos mismos han comentado, y como con facilidad, fue lográndose ese intercambio de culturas.
Los habitantes de Peru, Nebraska, se dieron el gusto de probar la buena comida peruana, bailar los ritmos de la costa y sierra, y mucho más.
El documental dura apenas quince minutos, y es una verdadera delicia verlo, disfrutar el carácter bromista de muchos de los abanderados, y comprobar como no existen fronteras cuando de compartir se trata.
Se los dejo para que lo disfruten, feliz semana.