10 septiembre 2010

PARA DAR AMOR

Esta entrada es para agradecer el cariño tan grande que me dan, porque cada comentario suyo, cada post que leo con tantas cosas maravillosas que comparten con nosotros, sus seguidores, se han convertido en una parte de mi rutina, una parte hermosa y alegre que estoy agradecida de haber incluido a mi vida.

Así que siguiendo esta senda de amor que estoy disfrutando, me gustaría darles también unos detallitos muy sencillos que espero les gusten. Siguiendo el estilo del blog, algunas haditas muy amables quieren hacerles compañía, poniendo un poquito de su magia por allí donde vayan.

De todo corazón para quienes tienen la bondad de seguirme y a quienes sigo; llévense la que más les guste.

Lady Darcy

Magui

Kenismel

La Habitación de Pandora

Tracy

Anakonda

Princesa Jazmín

El Buscador...

Gabyta

Rag601

Vitisa

Luna-Maga

Mai.Sheell

Alexia

Oh Glory

Pamela

Luciana

Lady Ember

Elwing Nyar

Princesa Fiona

Biblioteca




08 septiembre 2010

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PRINCESA!


Hoy estamos de fiesta, porque es el cumpleaños de una muy querida amiga de este rinconcito,  la adorable Princesa Fiona, que nos recibió en su Pantano encantado con toda su generosidad habitual, y desde entonces nos ha regalado muchos momentos divertidos, palabras para reflexionar, y me ha permitido compartir mi amor por los fics y ciertos galanes más que apetecibles.

Como soy un intento de escritora algo cutre, y la distancia es grande, pero el cariño lo puede todo, te regalo un pequeño trabajito que hice sólo para ti, y espero te guste. Le recuerdo, señora, que de no ser por usted, ni conocería a los Dark Hunters, y si mal no recuerdo tiene un favorito algo lobuno que ya quisiéramos encontrar más de una, de modo que pase usted a mi primera incursión en este fandom: Hogar.

Y que sean muchos años más, que lo pases feliz con el ogro, toda tu familia, amigos, y cuando soples las velas, piensa en tus queridos amigos que estaremos un poco lejos, pero te tenemos muy presente, y te deseamos siempre lo mejor.



05 septiembre 2010

COMEDIA, DRAMA, ¿ACCIÓN?

Mencionaba en una entrada anterior que quería comentar un par de películas que vi esta semana; bueno, ahora son tres, la cinéfila que vive en mi siempre me está arrastrando por más, de modo que allí les cuento qué me han parecido.

Vamos con las risas primero, que siempre es bueno comenzar así, y la verdad es que "Una loca película de vampiros" si que me hizo reír. Es un humor tonto, por supuesto, de por si no esperaba más, pero tenía el temor de que las bromas se quedaran en el trailer, y por suerte no fue así. La película está bien hecha, ligerita, pero supongo que al ser la primera en la que parodian abiertamente la saga de "Crepúsculo" tenían mucho que explotar. En gran medida, parece una copia de Crepúsculo y Luna Nueva, pero burlándose de todo lo que uno se burlaría, que siendo honestas, hay muchas cosas que causan gracia en estas películas. Gags, momentos absurdos, menciones a personajes conocidos como Lady Gaga, o series del tipo True Blood y Buffy, son parte del guión. Pero si algo me gustó y sorprendió, la verdad, es que los chicos del reparto sabían lo que estaban haciendo. La chica que interpreta a Becca (Jenn Proske) me recordaba todo el tiempo a Kirsten Stewart en ese papel; los gestos, las miradas, todo, pero con la nota cómica necesaria, genial. El chico que interpreta a Edward, lo mismo, con esa cara de angustia todo el tiempo, pero con mejor maquillaje, en serio. Y Jacob, bueno, el actor que interpreta este personaje es una sorpresa porque me hizo reír muchísimo, y me encanta Jacob, es de mis favoritos, pero así como se ríen de él, en su momento le hacen justicia, tendrían que ver la película. Pues que si está para verla, para pasar el rato, reír un poco, y compartir con la familia o amigos.


La Pontífice es vendida como una obra controversial, de los mismos productores de El Nombre de la Rosa, y todo, pero a mí me parece que con esa publicidad se están disparando a los pies, y desmereciendo una excelente película, esperando llamar la atención con esas credenciales, pero en este caso no es necesario, que la obra es en sí misma muy buena. Es una adaptación del Best Seller escrito por Donna Woolfulk, y salvo algunos detalles, la historia está muy bien llevada. Johanna nace como mujer, pero siente una irresistible atracción por el conocimiento, que en aquella época estaba vedado para las mujeres, de modo que entra a un Monasterio, haciéndose pasar por hombre, para continuar su educación; al tiempo que conoce al Conde Gerold de quien se enamora. Al parecer, nunca estuvo en sus planes ascender tanto en la escala eclesiástica, pero en esos tiempos, un supuesto sacerdote, culto, inteligente, y humilde, que sabía llevarse bien con las altas esferas del poder, tenía casi asegurado el éxito. Cuando Johanna está a punto de ser descubierta, luego de despedirse de Gerold, que parte a la guerra, ella se va a Roma, donde destaca nuevamente hasta llegar a ocupar el cargo de Papa, como Johannes Anglicus. Sin embargo, debe luchar entre sus obligaciones, el permancer encubierta todo el tiempo, y el regreso de Gerold, que la lleva a verse en la disyuntiva de escoger entre lo que tanto esfuerzo le costó obtener, y el amor. Salvo lo extensa, la película me ha gustado, y mucho, los actores son excelentes, la trama envolvente, siempre estás pendiente de lo que vaya a ocurrir, y al ser un hecho verídico, no puedes menos que sentir curiosidad. Ha sido una sorpresa muy agradable, especialmente porque la tuvieron muy poco tiempo en carterlera, y fui con pocas esperanzas.


Ahora vamos a la acción. Se me ocurrió, en mala hora, ver Salt, y fue una suerte que lo hiciera en DVD, y en casa, porque es vergonzoso quedarse dormida en el cine. A Angelina Jolie le tengo mucho respeto como actriz, hasta me parece agradable, lo que no es muy común, y se me hace tan buena en dramas, que los sabe llevar muy bien, hasta en las películas de acción, pero en esta, que en teoría debe tener las dos cosas, la verdad que me decepcionó.  Evelyn Salt es una agente de la CIA que de un momento a otra es sindicada como espía rusa, y debe huír para evitar ser apresada por sus propios camaradas, en tanto busca angustiada a su esposo. Hasta allí nada del otro mundo, y podría salir algo interesante, pero no, al parecer a los guionistas se les hizo aburrido y quisieron más. Mi abuela decía que "quien mucho abarca, poco aprieta", y este es un buen ejemplo. La película se hace densa con las vueltas del guión, ver a Angelina volando autos y matando agentes sin más que un rasguño termina fastidiando más que causando admiración, y hasta el final no me queda claro de parte de quién estaba; si alguien la ha visto, y la entendió, que me lo cuente. En fin, que no la recomiendo ni para pasar el rato; es más, me emocionó ver a Liev Schriver en el reparto, pero tampoco vale la pena verla por él. Claro que esa es sólo mi opinión, y siempre hay personas a quienes estas películas les gustan; si mi hermano está comprando entradas para ver esa con Stallone, de la que no recuerdo el nombre, bien dicen que para gustos, los colores.


Y eso es lo que he conseguido de esta semana con varias películas, unas de cal y otras de arena. Seguiré buscando a ver qué se encuentra en la cartelera, y también de las antiguas, que tengo muchas en espera.

Gracias a quienes leen y siguen, son amor, y me encanta contar con tan lindas personas por aquí. Que tengan una preciosa semana.

03 septiembre 2010

Me doy permiso para...



Vi un par de películas estos días, y quería comentar acerca de ellas, pero hoy prefiero compartir con ustedes un texto bellísimo que una amiga me hizo llegar en un momento de necesidad, o dudas, que las tenemos todos. Me hicieron pensar estas sabias palabras, en la importancia de amarse uno mismo, de ser feliz primero como persona, para así poder hacer felices a quienes amamos, y de ese modo, tener un círculo completo. Que resulta difícil, por supuesto, pero siempre se pueden dar pequeños pasos para mejorar. No sé si lo habrán leído antes o no, pero espero les haga tanto bien como a mí.

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia.

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido o mujer.

Ni de mis hijos,ni de mi jefe, ni de nadie.

Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento, fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”,

el que pone el entusiasmo en las situaciones,

ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar,

la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos

cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás

a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles

con tal de que continúen a mi lado.

Mi propia existencia, mi ser, ya es valioso.

Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.

Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias

desproporcionadas en el trabajo.

No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros

y que tienen tendencia a desentenderse.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas.

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos

que me infundieron quienes me educaron.

El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión:

hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo

a explorar las aventuras por conocer.

Más vale lo bueno que ya he ido conociendo

y lo mejor que aún está por conocer.

Voy a explorar el mundo sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.

No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia

intentando que me amoldara a los esquemas ajenos,

intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras,

rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme,a rechazar la hostilidad ajena,

a no ser tan correcto como quieren;

y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras

a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas,

manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono,

una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
 
Soy yo quien me valoro,me acepto y me aprecio.

No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa,

ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

La vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo.

No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida.

Decido no intentar absorber el exceso de información.

Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar

que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida

que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy.

Con lo que soy es más que suficiente.Y aún sobra.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas.

No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan,

que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer a todos.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer,

me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no.

Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.

Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y me siento más sereno

cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero

o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy;

si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz,

yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y

no como me ordenan las costumbres y los que me rodean:

lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

Casi utópico, ¿verdad? Pero si tomáramos al menos unos cuantos párrafos, y lo lleváramos al día a día, creo que seríamos mucho más felices.