12 noviembre 2010

ENTRE VIOLINES Y TAMBORES

Me paso para desearles un precioso fin de semana, que vaya todo genial y mucha buena onda estos días, que sirvan también para relajarse un poco del estrés de la semana, del caos de las calles y poder aprovechar para volcarnos a esos pendientes en casa, a relajarse y tomar un airecillo en algún parque, ver una película, en fin, lo que les haga felices.

Nos podemos poner a jugar un poco entre las cosas que tenemos por allí, de paso que ponemos un poquito de orden como quien no quiere...


Sin olvidar la esperanza de un día siempre mejor para todos y cada uno de nosotros....


Y claro que nos merecemos algún antojito por allí de ser posible, me voy por cualquiera de ellos.


Y mucha música y alegría para ser felices, recargar baterías y alistarnos para atacar la semana. Les dejo un video que me pone de muy buen humor, con mis Bond Girls maravillosas, siempre tan talentosas, y unos tambores sensacionales, como para gozar esta unión de clásico y moderno que para nada tienen que estar peleados, al contrario, si pueden vivir de lo más bien haciéndose compañía. Que lo disfruten, y muy buen fin de semana.


11 noviembre 2010

OTRA LOCA EN CASA



Se me ocurrió que no les había presentado a la nueva loca de la casa. Verán, algunos de ustedes lo saben porque ya estaban conmigo por entonces, y otros no, pero a principios de año, perdimos a nuestra compañera de muchos años, Niki, una boxer preciosa a la que adorábamos en casa. Me dolió mucho porque me acompañó la mitad de mi vida, y no quise entonces saber nada más de mascotas, lo que creo es un sentimiento natural.

Mi familia, salvo yo, es muy apegada a los animales domésticos; en su momento no sé si  mencioné que no soy mucho de eso, me cuesta acostumbrarme, aunque me encariño rápido.

Hace cosa de poco más de varios meses que mi madre nos tenía a mi hermano y a mí con la cantaleta de que se sentía sola, porque estaba acostumbrada a pasar mucho tiempo en casa con Niki, pero ahora debía quedarse allí extrañándola mientras los demás no estamos.

Mi hermano la apoyó, por supuesto, con la idea de que tal vez fuera bueno traer algún otro animalito a casa. Mi papá, como es su costumbre, se mantuvo neutral, que para él no había problema y nosotros decidiéramos. Primero puse el grito en el cielo, porque me pareció poco menos que una traicion a Niki, esas reacciones un poco exageradas que tento a veces, y me vieron como si fuera muy egoísta. A lo mejor y lo soy, no lo sé, no puedo evitarlo; es uno de los problemas de aferrarse tanto a los cariños como hago siempre.

Bueno, después de seguir dando la lata por semanas, le comenté a mi hermano que estaría de acuerdo sólo si fuera un animalito regalado o rescatado, nada de comprarlo, que aquí es un negocio cruel con el que no estoy de acuerdo, pero le dije que me avisara antes. Total que hace un par de meses me dijo que un amigo veterinario le ofreció obsequiarle un día de estos a un perrito si le llegaba alguno que le dejaran para buscarle hogar, y  se apareció a las tantas de la noche un día cualquiera con una cachorra en brazos. No tuve corazón para quejarme, aunque hubiera preferido que no me tomaran de sorpresa.

Mi madre está muy contenta, mi padre lo mismo, que al ser el primero en levantarse, le gusta la compañía, y mi hermano igual. A mi me costó un poco acostumbrarme, no que no la quiera, me parece linda, pero fue duro al comienzo verla allí, y pensar en Niki; supongo que será cosa de un tiempo para que se me quite esta sensación tan rara por completo. El otro día estaba viendo la película "Hachiko" con Richard Gere, que trata de un perrito que se queda toda su vida esperando a su amo cuando este muere, y no lloraba tanto desde hace tiempo, pensando que mi Niki habría hecho lo mismo por cualquiera de nosotros.

Pero ya está, nos dio tanto amor, como espero lográramos dárselo nosotros, nunca la olvidaré, y espero, de verdad con todo mi corazón, enamorarme de esta perrita que nos ha caído, y en esas estoy. No es muy difícil, porque es muy cariñosa, aunque ahora que entra en confianza se le ha dado por morder todo lo que encuentra, hasta chocó ya con mis cuadernos, casi me da un ataque, pero entiendo que es la edad, ni modo.

Por cierto, su nombre es Callie, se lo puso mi tía, fanática de las musas. Les dejo una foto en su momento de recién llegada para que la conozcan.
 

08 noviembre 2010

SÚBETE A MI NUBE


Empiezo la semana un poco nostálgica, recordando ese programa que veía de niña, porque todos hemos tenido un show en la infancia al que vivíamos pegados, a ver quién dice que no. Fueran de juegos, cuentos, canciones, o todos los anteriores, lo común era que allí estuviéramos el fin de semana, cuando podíamos levantarnos un poquito más tarde, y mamá nos daba permiso para ver televisión, sabiendo perfectamente qué canal íbamos a poner.

En mi caso, yo fui generación "Nubeluz", un programa peruano muy popular, que duró casi toda la década de los 90's, y que creo, llegaba a varios países de Latinoamerica, Asia y no sé hasta dónde más.



Me gustaba todo del show; desde entonces asomaba mi gusto por lo mágico, y Nubeluz era magia pura y mucha imaginación. En teoría, el  programa se emitía desde una nube, de allí el nombre, las presentadoras eran dalinas, amigas de la nube, claro, y los que veíamos desde casa éramos "nubetores", los "nubecinos" eran los que iban al estudio. Había "cíndelas" y "gólmodis", que eran los muchachos encargados de ayudar en el programa y bailar las canciones con las dalinas. Allí no pasaban a comerciales, sino a "Sóficos"; y todo lo bueno era "Glúfico", porque Glufo era después de todo, el dueño de la nube. Ahora suena loco, aún para mí, pero entonces era genial.



Lo lindo del programa, y lo que más nos gustaba tanto a los chicos, como los padres, era esa buena onda sana con la que se llevaba todo; lo lindas y buenas que eran las dalinas, las canciones, que tenían todas un mensaje especial, como prestarle atención a las buenas cosas de la vida, disfrutar los fines de semana, decirle a papá que dejara el cigarro, si para tu  mala suerte, el de casa fumaba, eso que uno deseaba hacer cuando fuera grande; en fin, de todo.

Mis dalinas más queridas fueron las primeras, Almendra, una argentina radicada en Perú, y Mónica, la "dalina chiquita", la más chica más dulce que se pudiera imaginar. Luego, cuando el programa se hizo más popular, y empezaron las giras, entraron Xiomara y Lilianne, ambas muy simpáticas.



En 1994 un hecho muy triste sacudió a la nube, y nada fue lo mismo. Mónica, la dalina más linda, murió de modo imprevisto. Se barajaron muchas hipótesis, pero al final se decantó por la del suicidio. Creo que todos los chicos de entonces debimos de llorar a mares por esa pérdida, aunque ni siquiera entendiéramos del todo que había pasado, por más que los padres y las mismas dalinas restantes se esforzaran por explicarlo de un modo comprensible para nosotros.




A partir de 1996, tras lo golpeado que quedó el elenco por esa pérdida, con las dalinas originales ya fuera del programa, la producción se trasladó a Venezuela, pero ya no fue lo mismo, y lo cancelaron el año siguiente.

Ahora, veinte años después, el grupo se ha reunido y darán algunas presentaciones en la capital para recordar los buenos tiempos, rendirle homenaje a Mónica, y compartir con los nubetores y nubecinos que hemos crecido, pero seguimos siendo parte de este mundo mágico. Espero ir, recordar, enjugarme un par de lágrimas traicioneras, y a ver si tengo el tan ansiado Cono Mágico, que nunca recibí de niña. Creo que este es uno de mis videos favoritos, porque habla de lo que creo hasta hoy, que la magia está en uno, y con eso ya todo está bien; lo demás no es tan importante. Obvien lo cutre de la canción y véanlo desde la perspectiva de un niño, que nunca falla. Feliz semana.


06 noviembre 2010

DEL PRESBÍTERO Y DON JUAN


Siempre me han llamado la atención los cementerios porque siento que inspiran mucha paz, algunos más que otros, es cierto. Sé de personas que odian pisarlos, como mi hermano, por ejemplo, pero a mi me gusta ir cada cierto tiempo para visitar a mis seres queridos. La mayoría son sencillos, casi modernos, debido a que cada vez hay más personas y obviamente son necesarios más Camposantos que usualmente se ubican en las afueras de la ciudad.

En Lima, el más conocido es uno que se encuentra en el centro de la capital, y que visito cada cierto tiempo. No tengo familiares allí, salvo un bisabuelo al que jamás conocí y que nadie recuerda, valgan verdades; pero mis motivos para ir allí son otros.

Este cementerio, llamado Presbítero Matías Maestro, en honor a quien lo construyó, es una enorme pieza de arte en medio de la ciudad. Se le considera el cementerio monumental más antiguo de América Latina, con más de doscientos años a cuestas, y basta con traspasar sus grandes verjas para sentir que entras a otro mundo.



"Sus 766 mausoleos de la más refinada arquitectura de los siglos XIX y XX guardan los restos de hombres y mujeres que se encargaron de escribir la historia del Perú. Más que un camposanto, el Presbítero Maestro es considerado un testimonio viviente del pasado y presente de la Republica Peruana."

"En este lugar hay obras del español Damián Campeny y de los franceses Louis Ernet Barrias, Émile Robert y Antonin Mercie (estos dos últimos trabajaron en la Cripta de los Héroes). Se puede observar, además, el talento de los italianos Ulderico Tenderini, Giovanni Battista Cevasco, Pietro Costa y Rinaldo Rinaldi, todos muy reconocidos en el medio artístico de su época. Asimismo, es posible apreciar trabajos de destacados escultores peruanos de mediados del siglo XX, como el monumento fúnebre a Sánchez Cerro, de Romano Espinoza; las esculturas de bronce del mausoleo de Óscar R. Benavides, de Luis Agurto; el mausoleo de Eloy G. Ureta, de Artemio Ocaña; el ángel del monumento fúnebre a Francisco Graña; y el mausoleo del Pastor Fry, de Eduardo Gastelú."



Como mencionaba, para donde mires, te encuentras con las esculturas más hermosas que te puedas imaginar, como un gran museo que invita al silencio y el paso reposado para admirar su belleza.

Son comunes las visitas guiadas, aún por las noches, y aunque fui tan sólo una vez en una de estas, quedé maravillada por toda la información que recibí. La sola idea de que algunos de tus compatriotas más ilustres, los autores que has leído y admiras, los héroes que murieron en las guerras por tu patria, estén allí, con hermosos mausoleos para guardar su memoria, inspira una sensación sobrecogedora.



Respecto a Don Juan, ustedes dirán qué tiene que ver este caballero aquí. Bueno, pues resulta que una vez al año, entre la Noche de Brujas y los primeros días de Noviembre, se acostumbra montar allí la obra clásica de "Don Juan Tenorio", y quien sepa de qué va, considerará lo mismo que yo, que un cementerio, y uno como este, es un lugar excepcional para ver esta obra tan buena.

Una vez en el recinto, el público ingresa al siglo XVI recorriendo los lugares y espacios antiguos y oscuros por donde transita y se esconde Don Juan Tenorio, al mismo tiempo que a la luz de velas y antorchas admira esculturas y  tumbas del Museo Cementerio  Presbítero Maestro.




He oído excelentes críticas, y aunque sigo pensando si iré o no, de ser lo último lo dejaré para el año próximo, porque me gusta mucho la trama y estoy segura de que la atmósfera debe de ser muy especial. Sé que la ambientación no requiere mayores arreglos, ya está casi todo hecho, y lo poco que se hace, es con todo el respeto por la propiedad en la que se lleva a cabo.



Un lugar muy recomendable para visitar si vives en Lima, y si alguna vez vienes en plan turista, de hecho que merece un lugarcito en la agenda. Que tengan un feliz fin de semana.